La economía global ha mostrado una resiliencia mayor a la prevista en 2026, pese al endurecimiento monetario y al aumento de las tensiones geopolíticas. Sin embargo, la persistencia inflacionaria, la resiliencia de los mercados laborales y la volatilidad en mercados energéticos continúan planteando importantes desafíos para bancos centrales y condiciones financieras globales. El blog analiza cómo estas dinámicas están redefiniendo el panorama macrofinanciero internacional y los riesgos para economías emergentes.









