En nuestro reciente estudio analizamos cómo la inflación altera la asignación de activos en bancos comerciales de 63 economías emergentes entre 2000 y 2021, encontrando que, si bien la inflación moderada genera pocos cambios, los choques inflacionarios extremos desplazan de forma persistente el crédito al sector privado hacia inversiones en deuda pública. Este efecto de sustitución se acelera con el tiempo hasta alcanzar su punto máximo a los cinco años, lo que resalta la necesidad de una estricta supervisión macroprudencial y una gestión de activos y pasivos proactiva para evitar distorsiones de largo plazo en la intermediación financiera.

